Era una mañana tranquila en el bosque de los susurros, y la tortuga Tita estaba muy emocionada. ¡Hoy era su cumpleaños!
Con 100 años, Tita había planeado una fiesta especial y quería invitar a todos sus amigos.
Primero, Tita caminó lentamente hacia la madriguera del conejo Brinco.
"¡Hola, Brinco! Hoy es mi cumpleaños, y me encantaría que vinieras a mi fiesta", dijo con una sonrisa. Brinco, siempre alegre , saltó emocionado.
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